El Pasillo

Recuerdo una vez mientras iba a un chequeo médico y teniendo una cita, la recepcionista me pidió esperar en el pasillo mientras esperaba ser atendido, el tiempo pasaba y no había forma en la que entrara al consultorio del doctor, me empecé a desesperar, a enojarme y en algún momento me iba a parar e irme de ahí, mi cabeza empezaba a tener una alegata mental que no me ayudaba en esa situación, todo estaba fuera de mi control, finalmente y luego de una hora y media me atendieron.

Yo me imagino la vida así como un gran pasillo lleno de puertas, algunas cerradas y otras a punto de ser abiertas, y nosotros esperando poder entrar por la puerta que se abre. El pasillo es un lugar temporal, es simplemente un lugar por donde debemos de transitar, es un lugar que representa las transiciones, los procesos que inevitablemente debemos de pasar, esos momentos donde debemos de esperar confiados que la puerta finalmente se va a abrir.

Pero ¿Cómo puedo pasar el pasillo? esa es la pregunta que nos hacemos cuando no sabemos para dónde caminar. Lo primero que debemos hacer es agradecer a Jesús lo que ya hizo por mí, el ser agradecido va abriendo las puertas. Y lo segundo es ser perseverante y no desesperar, la confianza en que la puerta se va abrir es lo que nos mantendrá motivados en el pasillo. pero hay que recordar que Dios usa el pasillo para podernos entrenar, para que cuando el tiempo sea correcto, podamos recibir todo lo bueno que Dios tiene para nuestra vida, para que podamos comprender que sus planes son mejores que los nuestros, pero sobretodo para que se pueda glorificar en todas las cosas que hacemos, debemos siempre recordar que aunque no veamos nada pasar es ahí cuando Dios obra más en nuestra vida.

El tiempo en el pasillo nos puede llegar a frustrar porque nos preocupamos por lo que no ha pasado, porque a veces no nos gusta esperar, porque queremos ver la puerta abierta todo el tiempo. Mi tiempo en el pasillo depende de mi disposición a ser procesado, a ser disciplinado aunque algunas veces duela, aunque algunas veces pensemos que nada esta pasando. Mi tiempo en el pasillo depende de saber esperar a que la puerta correcta se abra, se trata de buscar la dirección para poder entrar a la puerta correcta. Mi tiempo en el pasillo es vital para poder comprender lo que debo rendir, es vital para poder entender que lo mejor esta por venir.

El pasillo me ha enseñado a saber esperar y hoy puedo decir que soy un hombre inquebrantable que en el pasillo espero confiado, que no desfallezco si tengo a Dios, que tengo un futuro que me emociona y vivo expectante de las puertas que Dios va abrir en mi vida, fijando mi mirada en el cielo y recordando todos los días las promesas que Dios tiene para mí.

Publicado por juanpablocastaneda

Hace un año tome la decisión que cambió por completo mi vida, en 72 horas tuve un encuentro con Dios que me llevo a compartir esta historia.

2 comentarios sobre “El Pasillo

  1. Buen blog. El ejemplo es tan puntual y vivo. Nunca lo habia visto asi Juan Pablo. Porque justo uno desea, programa, espera cuando estamos ahi puntuales. Sin embargo, que pasa si deseamos, programamos pero llegamos tarde por descanso por falta de confianza o fe puede q la puerta ya no este d disponible o por el apuro abrimos la errónea (tomamos decision equivocada). Entiendo tu punto Juan Pablo pues llevo ya 5 meses sin empleo sin embargo he tomado mi tiempo para descansar, meditar y programar q deseo nuevo para hacer en mi vida, quiero aumentar es asa fe y confianza dia con dia que la puerta correcta elegir, llegará o abriré en el momento correcto. Saludos!

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