Hay llamados que uno simplemente no puede ignorar, algunas veces empiezan como un susurro pero poco a poco van subiendo el volumen que es difícil dejar de de escuchar, eso me paso a mí. Les quiero confesar que yo nunca he sido una persona que le haya gustado la naturaleza, el dejar la comodidad, la conectividad de la ciudad para mí es quizá una de las excusas que me decían que no lo iba a disfrutar.
Hace más de un año y luego de 3 veces intentando, por fin, acepte la invitación de un amigo para poder hace un trekking que no había querido hacer y había estado evitando desde hace mucho tiempo, siempre poniendo una excusa tonta o porque inconscientemente había algo que no quería afrontar. Con ayuda logré conseguir lo que iba a necesitar, los pantalones especiales, las botas, el sleeping, la carpa y la mochila iban a ser mis armas para poder afrontar a lo que me iba a embarcar, algo que en mi vida iba hacer todo cambiar.
Llegaos al lugar y todo se volvió real, ahí estaba yo en medio de la nada viendo la montaña que iba a escalar, muy iluso pensé que tan complicado podía ser escalarla, déjenme decirles yo he sido deportista toda mi vida, por lo cual caminar nunca había sido un problema. Mientras caminábamos el camino subía y bajaba, las fuerzas empezaron a mermar, el sol empezó a calar hasta los huesos, la montaña me iba demostrando que conquistarla no iba a ser tarea fácil, mis ojos me empezaban a engañar, las dudas cada vez más presentes me recordaban que no lo iba a lograr y por poco me logran convencer. Mientras arrastraba los pies, buscando donde poderme apoyar, caminando por inercia únicamente puse sentir como mi cuerpo se había desconectado de mi mente, en medio de eso decidí parar, calle mi mente y fue ahí donde pude escuchar la naturaleza en una perfecta sinfonía, una canción que me iba ayudar a terminar, en esa parada fue como si alguien me hubiera dicho, sigue adelante yo voy contigo y las fuerzas vinieron a mí de una manera sobrenatural.
En la cima encontré lo que estaba buscando, de alguna manera todo hizo click, incrédulo a lo que estaba viendo ahí, me di cuenta que había estado viviendo mi vida en automático, viviendo con un par de baterías que ya habían dado su vida útil, en ese momento me pude conectar a la fuente, donde mi perspectiva cambió, donde hice un recuento de todo lo que había recorrido, la cima fue el momento donde deje toda queja y aprendí a disfrutar el camino, fue en ese breve momento donde me di cuenta de las cosas que no quería afrontar, de las justificaciones que guiaban mi vida, de las culpas que decidía seguir cargando, de los miedos que no me dejaban avanzar. Fue en ese momento donde me di cuenta de las relaciones que quería tener y de las que quiero reparar, de que sin importar lo único que tenía que hacer era avanzar, en esa cima quedó quien era y surgió quien quiero ser.
La vida es un conjunto de montañas que debemos conquistar, es un camino de subidas y bajadas que debemos caminar, pero la vida se trata también de tomar la mochila y avanzar confiados que sin importar si perdemos las fuerzas nada nos detendrá, es confiar que Dios va con nosotros en cada paso de damos, que sin importar las circunstancias que estemos pasando Él nunca nos abandonará, es disfrutar el camino, conectando con el que nos dará la victoria, es recordar que a medida que conquistamos las montañas y nos vemos en la cima uno nunca más volverá a ser el mismo, es reconocer que aunque la montaña se vea complicada la vamos a conquistar.
Hoy te digo ¿Qué montaña tienes en tu vida?, ¿Qué necesitas para poderla conquistar?, seamos valientes y esforzados dando e primer paso y empecemos a caminar. Te deseo que en tu vida conquistes todas tus montañas, y que si ya vas en camino no pierdas el impulso, que por más lejos que veas la cima estoy seguro que la vas a conquistar.
Soy un hombre inquebrantable que en el camino ha encontrado muchas montañas, y que me hacen falta muchas por conquistar, un hombre que ha comprendido que el camino no es fácil pero voy tomado de la mano del que nunca me fallará, del que me dará las fuerzas para poder llegar y para el que no existe nada imposible.
JP qué alegría me da leer sus historias y saber que su vida y su espíritu ahora sirven al Rey…una vida con propósito!
Le mando un abrazo y que pueda ser luz para otros amigos y para muchos más!!
Me gustaMe gusta