Inquebrantable

La definición de Inquebrantable en el diccionario dice que es algo que no se puede romper debido a su firmeza y solidez, pero existen muy pocos materiales que puedan tener esta característica como tal, materiales como el diamante o el grafeno muestran altas resistencias a la deformación debido a su estructura molecular, pero al mismo tiempo demuestran ser materiales livianos que están ayudando a mejorar materiales de construcción y otras aplicaciones.   En los comics hemos visto a personajes que resultan inquebrantables, Superman es un claro ejemplo de un hombre que no se puede quebrar, que las balas no lo pueden afectar y que inclusive su gran fuerza lo hacen resistente ante sus más duros enemigos.  Pero ¿cómo yo siendo un hombre de carne y hueso me puedo volver un hombre inquebrantable?

Hace tres años emprendí el viaje de convertirme en un hombre inquebrantable, marzo de 2019 fue la fecha en la cual todo cambió, la montaña fue el escenario perfecto donde deje atrás al hombre temeroso, al hombre con dudas, deje atrás situaciones que no me permitían avanzar pero al mismo tiempo se volvieron en ese combustible que me hicieron dar ese paso adelante, 4 veces había rechazado el llamado, 4 veces me había escondido en mi comodidad, la incertidumbre de lo que podía pasar era suficiente para paralizarme.   Caminando en la montaña, mientras el viento susurraba a mi oído bienvenido a casa, fue suficiente para entender lo que había estado tratando de evitar, un encuentro tan sutil que me llevo al límite, un encuentro que dreno mis fuerzas humanas y me dio fuerzas sobrenaturales, un encuentro que vació mis miedos y los lleno de valentía, un encuentro donde mi parte oscura se llenó de luz, un momento donde toda mi ansiedad fue invadida por una paz que sobrepasa todo entendimiento, un momento, un sublime momento donde gane más de lo que había perdido, un momento donde gane mi identidad.

Muchas cosas se pueden decir de lo que esa montaña hizo en mi vida, pero lo más grande que hizo fue hacerme un hombre inquebrantable, no es que ahora tenga superpoderes, pero fue en la montaña que comprendí que para ser inquebrantable necesitaba quebrarme en mil pedazos. Kintsugi es un arte de reparación, japones, de piezas de cerámica con un esmalte especial espolvoreado con oro, el resultado es, hermosas “costuras” que hacen brillar las grietas, este brillo celebra la historia de cada pieza, es hacer énfasis en las fracturas y transformar la pieza en algo más bello que la pieza original, eso hizo Dios conmigo en la montaña, el alfarero más preciso de la historia, me quebró en mil pedazos para hacer brillar mis heridas, para que cada una de mis cicatrices me recordaran lo mucho que he caminado y las batallas de las cuales he salido victorioso, Dios no me convirtió en un hombre inquebrantable porque no me pueda quebrar, sino que cada vez que me quiebro tengo claro quien me puede reconstruir, ser un hombre inquebrantable no es caminar en mis fuerzas sino caminar con la fuerza de Dios, es renunciar a mi humanidad y dejar que la divinidad de un padre amoroso se muestre a través de mí, ser un hombre inquebrantable es saber que mi ancla y la piedra inamovible de mi vida es Dios, es levantar mi mirada al cielo confiado que alguien tiene el mejor plan para mi vida, es vaciarme de mí y llenarme de Dios, ser un hombre inquebrantable es saber quién va delante de mí y quien jamás me va abandonar, la montaña me dio la oportunidad de escuchar que alguien tocaba a mi puerta y al fin poder responder, es dar pasos firmes hacia mi meta final confiado, seguro.

Soy un hombre inquebrantable que en el proceso me he quebrado mil veces, un hombre inquebrantable que reconoce que lo más grande que uno puede hacer es dar la vida por los amigos, es celebrar el triunfo de los demás sabiendo que mi triunfo está por llegar, pero quizá lo más importante es reconocer que el amor más grande que uno puede recibir fue el que un día Jesús dio por nosotros en la cruz, que estando el libre de pecado aceptó mi castigo para yo poder ser salvo, y ser considerado un hijo de Dios, hoy soy un hombre inquebrantable por ese sacrificio, viendo que el amor de Dios jamás se acaba aun cuando me equivoco todos los días de mi vida, soy un hombre inquebrantable porque sin importar que tan duro es el proceso estoy seguro que voy a ver las promesas de Dios cumplirse en esta vida o en la siguiente, porque Dios no falla, no miente, ser un hombre inquebrantable es romperse a mil pedazos cada día pero teniendo la certeza que soy más que victorioso en Cristo Jesús. Tal vez hoy las cosas no están saliendo como lo habías planeado, tal vez el proceso este siendo duro, pero tal vez hoy es un buen día para dejarte romper, sostenido en las manos de aquel que lo puede todo, porque te aseguro que una vez estés en esas manos tú serás inquebrantable también.

Publicado por juanpablocastaneda

Hace un año tome la decisión que cambió por completo mi vida, en 72 horas tuve un encuentro con Dios que me llevo a compartir esta historia.

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