En la mayoría de deportes cuando un equipo empieza una racha negativa se empieza a plantear la destitución de su Director Técnico, se busca dar un giro de timón para encausar nuevamente al equipo en la senda de la victoria, algunas veces la apuesta funciona pero hay otras en la cual se agrava más la situación, pero una decisión se debía tomar en ese momento.
Nuestra vida es así, tomamos decisiones todos los días, es más, en este momento has tomado un montón de decisiones por muy triviales que parezcan, pero siempre pensando en lo que te conviene a ti. En su papel de padre amoroso Dios nos da la oportunidad de hacer esto día a día y se vuelve tan automático que algunas veces nosotros nos creemos lo suficientemente inteligentes para tomar todas nuestras decisiones sin consultar a Dios y es sólo cuando ya vamos en una senda de batallas perdidas que volteamos a verlo a Él nuevamente.
Hoy Dios nos pide que destituyamos a ese Director Técnico, ese ego, que demos ese golpe de timón, que en cada una de nuestras decisiones lo tomemos a Él como la piedra fundamental de todo, que rindamos nuestros planes a Él porque no sólo los va a cumplir sino que mejorará cualquier cosa que estemos pidiendo, hoy nos pide que lo hagamos nuestro Director Técnico para todos los partidos que tenemos y sólo así vamos a ver la victoria en todo lo que hagamos, que regresemos al plan de juego más básico que tenemos y es confiar en todo lo que Dios ya ha dicho de nosotros y en las promesas que vamos a ver cumplidas en nuestras vidas.
Soy un hombre inquebrantable que regreso a lo más básico en mi vida y me dejo guiar por el plan de juego, un plan de bien y no de mal, ¿Y tú, te animas a cambiar de Director Técnico en tu vida?